El central durangarra, con contrato con el Athletic hasta junio de 2028, cumple doce meses parado tras tener que pasar dos veces por el quirófano
El calendario devora hojas, inexorable; pero hace un año que el tiempo se congeló para Unai Egiluz. 365 días sumergido en la trinchera de la enfermería, apartado del calor del grupo y del olor de la competición. El vía crucis del central durangarra comenzó el 30 de julio de 2025, en un bolo estival frente al Racing de Santander —aquel rival con el que el Athletic volvió a verse las caras hace apenas dos fechas—.
Bastó un forcejeo limpio, un resbalón a destiempo y el infortunio dibujó la sentencia más amarga del fútbol: un crujido en la rodilla derecha. La rotura del ligamento cruzado anterior. Y eso que la tragedia insinuó una tregua engañosa en su arranque. El primer parte médico de Ibaigane habló de una “entorsis”. Lesión, sí. Pero nada grave. Un diagnóstico amable que invitó al optimismo. De hecho, Egiluz apuró un par de minutos más sobre el verde, mordisqueando el dolor con muecas disimuladas antes de tener que ser sustituido casi a la media hora de juego.
Sin embargo, las pruebas posteriores desnudaron la realidad: no había esquine, sino un destrozo articular que exigía quirófano y una temporada entera entre corchetes.
üó£Ô∏è Josean Lekue, jefe de los servicios m√©dicos del @AthleticClub, repasa el estado f√≠sico de los jugadores de la primera plantilla.
Además, confirma que Simón, Laporte y Nico Williams disfrutarán de tres semanas de descanso una vez concluya su participación en el Mundial.
— Athletic Club (@AthleticClub) 13 de julio de 2026
A punto de volver a jugar
El mal fario, sin embargo, no finalizó ahí. Ni mucho menos. Guardaba un nuevo mordisco para la salud de Egiluz. Así, a mediados de mayo, tras diez largos meses de abnegada penitencia, cuando la sombra empezaba a disiparse y el central atisbaba la luz al final de la galería, la rodilla volvió a quebrarse. El Athletic informó de que debía volver a operarse. Que se le había roto la plastia con la que repararon su articulación en la primera cirugía. Dicho de otra manera, Egiluz aún no había recibido el alta y tenía que volver a pasar por quirófano.
Para más inri, el durangarra acumulaba semanas entrenando a pleno pulmón a las órdenes de Ernesto Valverde y rozaba el reestreno tras asomarse a varias convocatorias de Liga. Todo indicaba que Txingurri le daría carrete en los intrascendentes minutos finales del curso, el bálsamo perfecto para volver a sentirse futbolista. Pero no. Y, sin haber saboreado el regreso, vuelta a la casilla de salida.
«La evoluci√≥n est√° siendo la esperable»
El 6 de junio, la rodilla derecha del defensa volvió a pasar por el bisturí. Fiel a su costumbre, el club no fijó ni plazos públicos en el horizonte, ni un periodo estimado de baja. Aunque el jefe de los servicios médicos rojiblancos, Josean Lekue, aprovechó el comienzo de la presente pretemporada para resumir su situación.
“Como sabéis, Unai Egiluz fue sometido el día 6 de junio a una nueva cirugía en su rodilla, con objeto de reparar la rotura que sufrió en la plastia al final de la temporada pasada. La evolución del jugador está siendo la esperable, con total normalidad”, dijo. De esta forma, dado que el central va dando los pasos correspondientes a su recuperación, los cálculos intuyen su regreso para los primeros compases de 2027.
Egiluz, durante el encuentro ante el Racing del pasado año, cuando cayó lesionado. Athletic Club
Su travesía sigue siendo, por tanto, angosta; pero el vestuario le ofrece un espejo donde aferrarse, ya que Iñigo Ruiz de Galarreta padeció un martirio idéntico durante su etapa en el Mallorca. Y el centrocampista estuvo fuera de juego casi medio año. Así, calcando la hoja de ruta del eibartarra, Egiluz recibiría el alta a tiempo para vestirse de corto en el tramo decisivo del campeonato.
Renovado tres semanas antes
Pero es que el retorcido guion de este calvario, ya de por sí terrorífico, resulta aún más evidente al rebobinar la película. Aquel primer chasquido, la rotura del cruzado ante el Racing llegó apenas tres semanas después de plasmar su firma en un nuevo contrato. Y es que, aunque en primera instancia el club rojiblanco no ejerció la cláusula unilateral que ampliaba un año más su vinculación, finalmente la Junta Directiva presidida por Jon Uriarte rectificó y apretó el paso para amarrarle con una propuesta de tres cursos. Egiluz estampó su rúbrica: león hasta junio de 2028.
No le faltaban cantos de sirena al central, revalorizado tras una notable cesión en el Mirandés en Segunda División. Sin embargo, el positivo de Yeray Álvarez, unido a la marcha del prestado Unai Nuñez y a la aún incierta llegada de Aymeric Laporte propiciaron que Valverde pidiera reforzar con Egiluz una posición que en temporadas anteriores se había demostrado escasamente cubierta. Después, el ligamento cruzado lo paró todo. Y ya va un año.



