Entrega de restos como iniciativa de derechos humanos y memoria
Alberto Alonso, director del Instituto Gogora, ha entregado los restos de Ernesto Morales Casado a su familia en Urduña, siendo descendientes de una víctima del franquismo. Este acto simboliza un proceso de cara a la sociedad y para afrontar años de sufrimiento.
Ernesto Morales Casado falleció el 24 de abril de 1941, fue víctima de las prisiones franquistas en el País Vasco, y ahora, 85 años después, sus restos han sido devueltos a su familia. Según Alberto Alonso, esta iniciativa demuestra el compromiso con la memoria de las víctimas, y la presencia de las instituciones es fundamental en este momento.
Importancia del proceso de identificación
Hasta ahora se han identificado 31 víctimas en la prisión de Urduña, y aún quedan 62 personas sin identificar. Esta iniciativa ofrece un espacio de memoria colectiva que corresponde a toda la sociedad para estas víctimas. Además de devolver los restos a las familias, el Instituto Gogora ha hecho un llamado para recoger muestras de ADN y poder identificar a otras víctimas.
De los 31 restos identificados en la Prisión Central de Urduña, se han recuperado los restos de 93 personas, todas ellas hombres, que previamente habían sido extraídos de otras comunidades autónomas. El objetivo es la recuperación de los derechos humanos y el cuidado de la memoria de las víctimas.
Programa y objetivo
Todo esto se desarrolla a través del ‘Programa de Búsqueda de Personas Desaparecidas en la Guerra Civil’ del Gobierno Vasco, con el fin de ayudar a aliviar el sufrimiento de los familiares de las personas desaparecidas.



