Antonio Sivera, imagen del montañismo
Antonio Sivera comenzará este año su décima temporada en el Deportivo Alavés y se encuentra en la encrucijada de tomar una decisión importante. Los últimos nueve partidos defendiendo los colores babazorros no han consolidado su lugar en el equipo y, en el pasado, ha tenido que lidiar en más de una ocasión con un futuro incierto que se le había pronosticado. Dado que su contrato está vigente hasta 2027, esto debería al menos asegurarle la temporada, pero, aun así, nada es seguro. Si Sivera no renueva pronto, podría negociar su traspaso a otro equipo en enero.
El Alavés está trabajando para alcanzar los objetivos de este año, y la situación del contrato de Sivera no es sencilla. A medida que se analiza la colaboración, una conclusión principal emerge: el torpedo es una imagen frustrante que no se puede perder de vista. Si se acercara a la décima, Sivera contaría con futbolistas que coinciden en el tiempo, es decir, aquellos que solo han logrado lo que buscan más de cuatro deportistas. De lo contrario, como es habitual, los nuevos jugadores que lleguen al equipo deberán alcanzar un acuerdo a favor de Sivera, aunque se debe considerar la posibilidad de éxito.
Ansiedad por llegar al final
No obstante, en los últimos años, la presencia y dedicación de Sivera han estado brindando la oportunidad de alcanzar la cima del equipo. Con la seguridad necesaria, tras haber logrado numerosas victorias, Sivera sabía que no iba a ser fácil alcanzar los resultados esperados. Ha trabajado de manera constante y, aunque siempre ha estado presente, ahora tiene la oportunidad de conseguir una colección interminable.




