En el vigésimo aniversario de la declaración del Puente Bizkaia como Patrimonio Mundial de la Unesco, su directora gerente, Marta Uriarte, ahonda en este “hito de enorme importancia” para el propio puente y para todo el territorio de Bizkaia
La directora gerente del Puente Bizkaia subraya la relevancia del mismo como ejemplo excepcional de patrimonio vivo. Es la demostración de que el conocimiento, la innovación y la visión de futuro de su creador, Alberto de Palacio, pueden transformar un territorio y mejorar la vida de las personas durante generaciones.
¿Qué supone este 20º aniversario como Patrimonio Mundial de la Unesco?
Es una oportunidad para recordar el legado que hemos recibido, agradecer el trabajo realizado para su conservación y, sobre todo, renovar nuestro compromiso con las generaciones futuras para preservar este patrimonio único. Además, esta efeméride pone en valor el esfuerzo conjunto de las instituciones, los profesionales y la ciudadanía que han contribuido a mantener el Puente Bizkaia como un referente internacional del patrimonio industrial y de la ingeniería.
¿Por qué fue reconocido con esta distinción?
La Unesco reconoció al Puente Bizkaia por su extraordinario valor como una obra pionera de la ingeniería mundial. Fue el primer puente transbordador de estructura metálica del mundo y supuso una solución innovadora para compatibilizar el tránsito de personas y vehículos con la navegación por la ría. Los dos criterios que primaron fueron el de ser una obra sorprendente que combina perfectamente belleza, estética y funcionalidad y el de crear una nueva forma de construcción que influyó en el desarrollo de puentes en todo el mundo en las tres décadas siguientes, destacando su carácter innovador.
«La Unesco reconoció al Puente Bizkaia por su extraordinario valor como una obra pionera de la ingeniería mundial»
¿Qué relevancia y reconocimiento tiene este puente transbordador centenario a nivel internacional?
El Puente Bizkaia ocupa un lugar privilegiado dentro del patrimonio mundial de la ingeniería. Es una obra de referencia para especialistas, historiadores e ingenieros de todo el mundo. Cada año recibe visitantes de decenas de países que encuentran en él un ejemplo excepcional de patrimonio vivo, que forma parte de la vida cotidiana de miles de personas.
¿Qué repercusiones tiene para el territorio el haberse convertido en un icono turístico, un símbolo de Bizkaia en el mundo?
El Puente Bizkaia contribuye decisivamente a proyectar una imagen internacional asociada a la innovación, la historia, la industria y la cultura. Pero, además continúa desempeñando un papel esencial como infraestructura estratégica para la movilidad en el Gran Bilbao. Cada año transporta más de 500.000 vehículos y millones de personas, conectando ambas márgenes de la ría y aliviando el tráfico. Su capacidad para atraer visitantes genera actividad económica y beneficia al conjunto del territorio, especialmente a Portugalete, Getxo y su entorno. Y junto al impacto turístico, refuerza el sentimiento de identidad y orgullo de quienes convivimos con él. Es un ejemplo de cómo el patrimonio industrial puede convertirse en un motor de desarrollo cultural, económico y social.
“El Puente Bizkaia es un ejemplo de cómo el patrimonio industrial puede convertirse en un motor de desarrollo cultural, económico y social”
¿Qué valores representa desde el punto de vista de la ingeniería?
El Puente Bizkaia constituye un referente en la aplicación de los principios que inspiran la Convención del Patrimonio Mundial y su estrategia de las 6 Cs. Refuerza la credibilidad de la Lista del Patrimonio Mundial como una obra única que sigue plenamente viva; garantiza su conservación mediante un esfuerzo permanente de mantenimiento e innovación; apuesta por la capacitación continua de un equipo humano altamente cualificado; impulsa la comunicación del patrimonio industrial y de la cultura del hierro como parte esencial de la identidad de Bizkaia; fortalece las comunidades, al seguir siendo un espacio de encuentro, movilidad y cohesión social; y demuestra un firme compromiso con la accesibilidad, la inclusión y el servicio público, acercando este patrimonio universal a toda la ciudadanía.
Vista del Puente Colgante. El Transbordador de Vizcaya
¿Cómo contribuyen a conservar esta obra de relevancia mundial?
La conservación del Puente Bizkaia exige un trabajo permanente y altamente especializado, siguiendo criterios de conservación establecidos por la Unesco y por los organismos responsables de la protección del patrimonio. Nuestro objetivo es mantener intacta su autenticidad al tiempo que aseguramos su funcionamiento diario y su adaptación a las necesidades actuales. Conservar un patrimonio mundial significa también preservar su historia, su significado y su utilidad para que continúe siendo una referencia para la sociedad.
¿Cuáles son los próximos retos de cara a la promoción del Puente Bizkaia?
Nuestro principal reto es seguir reforzando el posicionamiento del Puente Bizkaia como uno de los grandes referentes europeos del patrimonio industrial y de la ingeniería mediante la colaboración con otras entidades patrimoniales, participación en redes internacionales, desarrollo de proyectos culturales y educativos y aprovechamiento de las nuevas herramientas digitales para acercar su historia a públicos cada vez más amplios. Al mismo tiempo, seguiremos trabajando para mejorar la experiencia de quienes nos visitan, impulsar un turismo cultural de calidad y consolidar al Puente como un espacio vivo, accesible y sostenible.
