Ermua está enfrentando la violencia machista
Para hacer frente a la violencia machista, la prevención y el apoyo a las víctimas son los ejes de la respuesta que ofrecen los ayuntamientos durante las fiestas. En el caso de Ermua, en los últimos años, el ayuntamiento ha reforzado sus recursos y protocolos, especialmente en lo que respecta a la coordinación entre instituciones, la formación de agentes sociales y la creación de espacios de acogida, conocidos como punto morado.
La alcaldesa Beatriz Gámiz (PSE) defiende un reto que trasciende el ámbito festivo y que afecta a toda la sociedad. Por ello, subraya la necesidad de fortalecer la educación en igualdad. Gámiz ha añadido que es la mujer quien debe decidir qué respuesta pública dar, ya que no es lo mismo hacer un anuncio público en Bilbao que estar en Ermua, donde todos nos conocemos.
La prevención y la coordinación han dado buenos resultados
Gámiz ha dejado claro que si ponemos el foco en la prevención y la coordinación, estamos logrando mejores resultados. El enfoque del ayuntamiento se centra en las infraestructuras de las fiestas, para que todos puedan vivirlas con seguridad y disfrutarlas con respeto.
En el caso del municipio de Ermua, se ha puesto en marcha el punto morado durante toda la duración de las fiestas, abriendo todos los días de las celebraciones de junio, mejorando así la vida de los ciudadanos. El proyecto ha tenido una buena acogida en la comunidad.
La violencia machista no es solo un problema nocturno
El año pasado, solo hubo un caso de violencia machista relacionado con la duración de las fiestas en Ermua. Según ha indicado la alcaldesa, ocurrió durante el día y no tenía una relación estrecha con las costumbres festivas.
Desde aquí, Gámiz indica que la violencia machista no es solo un problema nocturno, sino que es un problema de desigualdad estructural. Sin embargo, en los últimos años, las actitudes de los ciudadanos están cambiando a la hora de identificar la violencia machista.
