Las personas residentes y usuarias celebraron con ilusión unas actividades pensadas para disfrutar de esta época del año compartiendo experiencias, fortaleciendo vínculos y manteniéndose activas
El verano ha llegado a la Residencia y Centro de Día Bizkotxalde cargado de música, ilusión y actividades pensadas para que las personas usuarias disfruten de esta época del año compartiendo experiencias, fortaleciendo vínculos y manteniéndose activas. Lejos de entender el ocio únicamente como entretenimiento, el centro convierte cada celebración en una oportunidad para fomentar el bienestar emocional, la participación y la convivencia, haciendo que las fechas señaladas se vivan con la misma ilusión que en cualquier hogar.
La programación estival comenzó el pasado 23 de junio con una verbena de bienvenida al verano amenizada por Koldo, una cita que inicialmente estaba planteada como un encuentro intergeneracional entre las personas residentes de Bizkotxalde y las personas usuarias del Centro de Día EtxeTIC Basauri. Aunque la intensa ola de calor obligó finalmente a suspender la participación del centro de día EtxeTIC Basauri para garantizar el bienestar de todas las personas, la jornada mantuvo intacto su espíritu festivo, llenando la residencia de música, baile y momentos de convivencia.
La programación continuó el 24 de junio con un Bingo Especial de Verano, una de las actividades más esperadas por las personas residentes. En esta ocasión, además de compartir una agradable tarde de diversión, los premios estuvieron especialmente pensados para hacer frente a las altas temperaturas, repartiendo abanicos y gorras entre las personas participantes, un detalle que combinó utilidad y diversión.
Las celebraciones continuaron el 6 de julio con una jornada muy especial dedicada a San Fermín. A partir de las doce del mediodía, en la residencia recrearon el tradicional chupinazo mediante la explosión simbólica de unos globos que marcaron el inicio de la fiesta. Posteriormente, las personas que así quisieron participaron en un divertido encierrillo adaptado hasta el comedor, una propuesta diseñada para trasladar el ambiente festivo de estas populares fiestas navarras al centro de una forma segura, participativa y adaptada a las capacidades de cada persona.
El bingo repartió abanicos y gorras entre las personas participantes. Grupo Babesten
Actividades al aire libre
Pero el verano en Bizkotxalde va mucho más allá de estas celebraciones puntuales. Durante los próximos meses también se desarrollarán numerosas actividades al aire libre que permitirán aprovechar los espacios exteriores del centro y el buen tiempo. Entre ellas destaca el programa Salidas a la terraza, que ofrece momentos de encuentro y relajación al aire libre, así como las actividades del Huerto Ecológico, un espacio terapéutico que fomenta el contacto con la naturaleza y el mantenimiento de habilidades físicas y cognitivas.
A estas iniciativas se suma un proyecto colaborativo muy especial que unirá a asociaciones de Basauri, personas residentes de Bizkotxalde y personas usuarias del Centro de Día en la elaboración de piezas de punto destinadas a vestir los árboles del municipio con los colores de las cuadrillas de San Fausto. Una propuesta que combina creatividad, trabajo en equipo y sentimiento de pertenencia a la comunidad, reforzando la conexión entre el centro y su entorno.
Todas estas actividades forman parte del programa de Animación Sociocultural del centro, desarrollado bajo la supervisión del área de Psicología, y responden a un objetivo muy claro: situar a la persona en el centro de la atención. Más allá del componente lúdico, cada propuesta está diseñada para favorecer la participación activa, prevenir el aislamiento social, reforzar las relaciones personales, estimular la comunicación y generar espacios de ocio compartido que contribuyan al bienestar emocional.
Además, estas iniciativas ayudan a fortalecer la autoestima, reducir el estrés y la ansiedad, mantener activas a las personas tanto física como emocionalmente y fomentar una visión positiva del tiempo libre. En definitiva, buscan que cada persona siga disfrutando de nuevas experiencias, mantenga un papel protagonista en su día a día y continúe sintiéndose parte activa de la vida del centro.
Recreación del tradicional chupinazo de San Fermín con la explosión de globos. Grupo Babesten
La respuesta de las personas residentes suele ser muy positiva, según fuentes del propio centro. Mantenerse activas y participar en actividades diferentes les motiva especialmente, aunque cuando se plantean propuestas completamente nuevas es habitual que aparezcan ciertas reticencias iniciales. Sin embargo, una vez comienza la actividad, esas dudas desaparecen y dejan paso al disfrute y a la participación.
Las propias personas usuarias describen con sencillez el impacto que estas iniciativas tienen en su bienestar cotidiano. Algunas de las frases recogidas tras las actividades reflejan ese sentimiento de satisfacción: «Me siento como en casa«, «Me siento alegre, tranquila, me siento bien» o «Me siento realizada«. En muchos casos resulta difícil expresar con palabras las emociones vividas, pero el lenguaje no verbal, la participación y la ilusión con la que esperan estas jornadas especiales hablan por sí solos.
Herramienta fundamental
Desde el equipo profesional destacan que este tipo de propuestas se han convertido en una herramienta fundamental para reforzar la convivencia, favorecer la comunicación y crear experiencias compartidas que fortalecen el sentimiento de pertenencia al centro. El objetivo no es únicamente ofrecer actividades de ocio, sino generar momentos significativos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas usuarias.
Aunque la colaboración con personas externas al centro, como el Centro de Día EtxeTIC Basauri, suponía una novedad este verano —si bien finalmente no pudo materializarse debido a las altas temperaturas—, Bizkotxalde cuenta con una amplia tradición de celebraciones en fechas señaladas como Carnaval, verano, San Fausto o Navidad. Son jornadas que las personas residentes recuerdan con especial cariño y que esperan con ilusión año tras año, convirtiéndose en parte de la identidad del propio centro.
Encierro de San Fermín adaptado para las personas residentes. Grupo Babesten
Un modelo de atención centrado en las personas
El Centro de Día Bizkotxalde, de titularidad foral gestionado por el Grupo Babesten, ubicado en la calle Uribarri, 3 de Basauri, muy próximo a la estación de metro de Ariz, dispone de 50 plazas —35 concertadas y 15 privadas— y ofrece tanto estancias completas como medias jornadas, además de servicio de transporte adaptado para facilitar el acceso de las personas usuarias.
Sus instalaciones cuentan con sala de fisioterapia, gimnasio, comedor, cafetería, espacios con conexión WiFi y un huerto terapéutico adaptado que amplía las posibilidades de intervención y ocio.
Anexa al centro de día se encuentra la Residencia Bizkotxalde, de titularidad foral también gestionada por Grupo Babesten y con la que comparte equipo profesional y filosofía asistencial.
La residencia dispone de 120 plazas, de las cuales 72 son concertadas y 48 privadas, ofreciendo estancias permanentes y temporales en habitaciones individuales y dobles. Sus instalaciones incluyen amplias zonas comunes, jardines, lavandería, baños adaptados y atención profesional las 24 horas del día.
Más información
Para obtener más información o concertar una visita, puede contactarse con el centro a través del teléfono 944 05 00 00, del correo electrónico bizkotxalde@residenciabizkotxalde.eus o consultar la página web del Grupo Babesten.
Grupo Babesten gestiona actualmente, además de Bizkotxalde, las residencias Albiz Santiago Llanos (Sestao), Egoitz Alai (Bermeo), Gazteluondo (Rekalde) y Marcelo Gangoiti (Muskiz). Asimismo, la red se completa con el Centro de Día Ormabarrieta (Bermeo) y los centros del modelo EtxeTIC de Zalla, Bizigura y Basauri, consolidando un modelo de atención centrado en las personas, la participación activa y la conexión permanente con la comunidad.



